dalailamahead.jpgEl Contexto Budista


 

Capitulo 2 completo del Libro "Practising Wisdom" de S.S. El Decimocuarto Dalai Lama del Tíbet, Tenzin Gyatso. Editorial Wisdom Publications.

Referentes Históricos


 

El compasivo y hábil guía, Buda Shakyamuni, vivió en la India más de 2,500 años atrás. Enseñó varias técnicas y métodos de transformación espiritual y lo hizo de acuerdo a las diversas disposiciones, interés y mentalidades de los seres a los que enseñó.

 

            Una
rica tradición espiritual y filosófica se desarrolló y fue aumentada y
mantenida por linajes continuados de grandes maestros indios tales como
Nagarjuna y Asanga. Llegó a su total florecimiento en la India
y luego se difundió a muchos otros países de Asia. En el Tíbet, el
Budismo comenzó a florecer en los siglos VII y VIII. Muchas grandes
personalidades fueron parte de este proceso histórico, incluyendo al
gran abad indio, Shantarakshita, al maestro Padmsambhava, y al monarca
tibetano de aquel tiempo, Trisong Detsen. De este periodo en adelante
el desarrollo del Budismo en el Tíbet fue extremadamente rápido. Como
en India, linajes sucesivos de grandes maestros tibetanos contribuyeron tremendamente a difundir las enseñanzas del Buda a lo largo y ancho del país. Con  el tiempo, y debido a factores geográficos, se desarrollaron  en el Tibet, cuatro escuelas budistas mayores.  Esto llevó a una divergencia en la elección de la terminología y al énfasis  puesto a los diversos aspectos de las prácticas meditativas  y a los puntos de vista del Budismo.
  

         La primera de las cuatro escuelas es la Nyingma, la "escuela de las traducciones antiguas", que comenzó en el tiempo de Padmasambhava. Desde el periodo del gran traductor Rinchen Sangpo, las otras tres escuelas, conocidas colectivamente como las "escuelas de las traducciones nuevas", evolucionaron dando origen a las escuelas Kagyu, Sakya y Geluk. Lo que es común a estas cuatro tradiciones es que todas ellas son formas completas de Budismo. No es sólo que cada una de ellas contenga la esencia de las enseñazas del Hinayana, sino que cada linaje también contiene la esencia del Budismo Mahayana y del Vajrayana.


 

El Camino Budista

           

Para aquellos que no son Budistas o para aquellos que son nuevos a las enseñanzas, puede que sea de beneficio que les dé una visión general del camino budista.


 

Todos nosotros, como seres humanos, con sentimientos y conciencia, buscamos instintivamente la felicidad y deseamos superar el sufrimiento. Junto a esa inspiración innata, también tenemos el derecho a realizar esta meta fundamental. Sea que tengamos éxito o fallemos, todos nuestros emprendimientos en la vida, de un modo u otro, están dirigidos hacia la realización de este deseo básico.

Este es el caso de todos nosotros que buscamos la liberación espiritual, sea el nirvana o la salvación, sea que creamos en el renacimiento o no. Lo que es obvio es que nuestras experiencias de dolor y placer, felicidad e infelicidad están todas íntimamente relacionadas a nuestras propias actitudes, pensamientos y emociones. En realidad, podemos decir que todas ellas nacen de la mente. Podemos ver entonces que en las enseñanzas de las grandes tradiciones religiosas del mundo, hay un énfasis en los caminos espirituales basados en la transformación del corazón y de la mente.  


 

Lo que es único en las enseñanzas budistas es que en la base de todo el camino espiritual esta la premisa de que hay una profunda disparidad entre nuestras percepciones de la realidad y la forma en que las cosas son realmente. Esta disparidad está en el núcleo de nuestro ser y nos lleva a todo tipo de confusiones psicológicas, aflicciones emocionales, frustraciones y decepciones, en una palabra, al sufrimiento.  


 

Aún en nuestra vida cotidiana, estamos expuestos constantemente a situaciones en que nos sentimos engañados, desilusionados, etc. Uno de los antídotos mas efectivos a este tipo de situaciones es desarrollar concientemente nuestro conocimiento, ampliar nuestras perspectivas y volvernos más familiares con el mundo. Al hacer esto, nos descubriremos más capaces de manejarnos frente a las adversidades y no estar tanto en un estado constante de frustración y desilusión.


 

Similarmente, al nivel espiritual también, es crucial ampliar nuestras perspectivas y desarrollar una compresión profunda genuina de la verdadera naturaleza de la realidad. De este modo, la percepción errónea fundamental, o ignorancia, que impregna nuestras percepciones del mundo y de nuestra existencia puede ser eliminada. Debido a esto, en el Budismo, encontramos discusiones sobre la naturaleza de las dos verdades que forman la estructura básica de la realidad. Basándonos en esta comprensión de la realidad, es que se explican los diversos niveles de caminos y etapas espirituales. Todos pueden ser realizados dentro de nosotros sobre la base de una profunda compresión genuina. De este modo, en el Budismo, cuando nos embarcamos en un camino espiritual hacia la iluminación, necesitamos hacer esto cultivando una comprensión profunda genuina de los niveles más internos de la naturaleza de la realidad. Sin tales bases, no hay posibilidad de lograr un nivel aumentado de realizaciones espirituales, y nuestro emprendimiento espiritual puede llegar a volverse una mera fantasía construida sobre algo que no tiene ninguna base.


 

Causalidad y las Cuatro Nobles Verdades


 

Cuando el Buda dio su primer sermón público luego de su completo despertar (iluminación), lo hizo dentro del marco de referencia de las cuatro nobles verdades. Estas son la verdad del sufrimiento, el origen del sufrimiento, el fin del sufrimiento y el camino que lleva al fin del sufrimiento.


 

En el corazón de la enseñanza de las cuatro nobles verdades está el principio de causalidad. Con ese conocimiento, las cuatro nobles verdades pueden ser divididas en dos pares de una causa y un efecto respectivamente. El primer par se refiere a lo que no deseamos, y esta relacionado a nuestra experiencia de sufrimiento. El segundo par de causa y efecto esta relacionado con nuestra felicidad y nuestra serenidad.  En otras palabras, la primera verdad del sufrimiento es el efecto de la segunda verdad, la del  origen del sufrimiento; similarmente, la tercera verdad del fin del sufrimiento, que es el estado de liberación, o liberación del sufrimiento, es el efecto de la cuarta verdad, el camino que lleva al estado de libertad. El fin del sufrimiento es la meta de todos los aspirantes espirituales, y es la verdadera libertad, o felicidad. Estas enseñanzas reflejan una profunda comprensión de la naturaleza de la realidad.


 


 

Tres Tipos de Sufrimiento


 

La verdad del sufrimiento se refiere a mucho más que  a nuestra experiencia cotidiana de los sufrimientos más obvios, tales como la sensación de dolor; los animales también reconocen esto como indeseable. Hay un segundo nivel de sufrimiento, llamado el "sufrimiento del cambio", que se refiere a lo que a menudo consideramos como sensaciones placenteras. Basándonos en nuestra experiencia cotidiana de la naturaleza transitoria de estas experiencias placenteras, también podemos reconocer este nivel de sufrimiento, porque podemos ver en su naturaleza misma que la insatisfacción es siempre una parte de ello.


 

El tercer nivel de sufrimiento es conocido como el sufrimiento omni abarcante de lo condicionado. Este es un nivel mucho más difícil de reconocer como sufrimiento. Hacerlo requiere un nivel de profunda reflexión. Tenemos todo tipo de ideas preconcebidas, pensamientos, prejuicios, miedos, y esperanzas. Estos procesos de pensamiento y emociones dan nacimiento a ciertos estados mentales que a su vez  impulsan varios tipos de conductas, muchas de las cuales son destructivas y a menudo causan un aumento en nuestra confusión mental y en nuestros sufrimientos emocionales. Todos estos pensamientos y emociones aflictivas, están así relacionadas a ciertas acciones, mentales, verbales o físicas. Algunas acciones, sin embargo, no están motivadas específicamente por estados mentales negativos o positivos, mas bien ellas vienen de un estado de indiferencia, un estado neutro de la mente. Tales acciones son normalmente débiles y tienen poco impacto. En contraste, las acciones que están impulsadas por una fuerte motivación o emoción, sean positivas o negativas, dejan una impresión definida tanto en nuestro estado mental como en nuestra conducta. Especialmente si la motivación es negativa, el efecto residual tanto en mente como cuerpo, tiende a ser muy marcado. De modo que basándonos en nuestra experiencia cotidiana, podemos inferir una conexión causal entre pensamientos y emociones y su expresión en nuestra conducta externa. Este ciclo de pensamientos y emociones produciendo conductas negativas, que a su vez condicionan nuevos pensamientos y emociones aflictivas, es un proceso que se perpetua a si mismo sin que haya ningún esfuerzo especial de nuestra parte. El tercer nivel de sufrimiento se refiere a la naturaleza de nuestra existencia como fundamentalmente empantanada en un ciclo de insatisfacción. Cuando el budismo habla de la posibilidad del fin del sufrimiento, significa libertad de este tercer tipo de sufrimiento.


 

El potencial para la Libertad


 

Las preguntas pudieran hacerse aquí: "¿es posible cambiar la naturaleza misma de nuestra existencia, formada como es por componentes físicos y mentales contaminados? ¿Es posible existir sin estar empantanados en este tipo de existencia condicionada?". Al discutir el fin del sufrimiento, el budismo apunta a la posibilidad de libertad, y esto quiere decir, a la total eliminación de los aspectos negativos de nuestra psique, a la posibilidad de completa libertar de todo sufrimiento. Este es un punto que requiere una seria reflexión por parte de los practicantes.


 

En el primer giro de la rueda del dharma, el Buda hablo del fin del sufrimiento, pero es solo en las enseñanzas del Mahayana del segundo y tercer giro de la rueda del Dharma que la naturaleza del fin y la liberación son explicados en todo su alcance. En el segundo giro de la rueda del dharma, principalmente en las escrituras de la perfección de la sabiduría (prajnaparamita), el Buda explico que la naturaleza esencial de la mente es pura. Desde este punto de vista, nuestras varias emociones y pensamientos problemáticos son adventicios, lo que significa que no son parte integral de la naturaleza esencial de la mente y por consiguiente pueden ser removidos. 


 

Como practicantes del Budismo, debemos reflexionar críticamente en las siguientes preguntas: " ¿Nuestros estados mentales aflictivos, y en particular nuestra ignorancia y percepción errónea que están en la base de nuestro aferramiento a la naturaleza intrínseca de los fenómenos están de acuerdo con la realidad? O son nuestros estados mentales distorsionados y aflictivos, algo que no tiene base en la experiencia valida o en la realidad?" Por medio de esta reflexión se hará evidente que es primeramente necesario examinar si los fenómenos poseen, como comúnmente nos parece, una realidad independiente e intrínseca. Es decir, los individuos, las cosas y los eventos, existen separadamente por si mismos? En las escrituras de la perfección de la sabiduría encontramos una discusión extensa respecto a la ausencia de existencia intrínseca de los fenómenos, Estas escrituras dicen que aunque podamos percibir y experimentar, tanto nuestra existencia como los otros fenómenos como poseedores de existencia intrínseca, si los examinamos por medio de un análisis profundo, encontramos que nuestra percepción de su existencia concreta e independiente es una distorsión y es por consiguiente falsa. Encontraremos que esta percepción es en realidad una percepción errónea que no tiene base en la realidad.


En consecuencia, todos los estados afectados por este tipo de percepción errónea, tales como las emociones aflictivas, ira, odio, deseo, celos, etc., también carecen de una correlación valida con la realidad.  Debido a esta causa raíz subyacente, la ignorancia fundamental, que percibe erróneamente todas las cosas y eventos como intrínsecamente reales, es una distorsión, y puede ser por consiguiente corregida, por medio de una comprensión profunda que penetra la realidad misma de las cosas. Esto implica la posibilidad de poner fin al ciclo completo de existencia no iluminada causada por la ignorancia. Los efectos de la ignorancia, los agregados contaminados de cuerpo y mente, que nos atan a esta existencia no iluminada, pueden ser eliminados igualmente. El estado de ser totalmente libres del enmarañamiento resultante de esta percepción errónea fundamental es el nirvana o verdadera liberación. En esta forma, el Buda, presento las enseñanzas acerca de las cuatro nobles verdades. El Buda exploró y desarrollo más aún los temas de las cuatro nobles verdades en sus enseñanzas acerca de los doce eslabones del origen dependiente.


 

Origen Dependiente


 

En el Sutra acerca del Origen Dependiente el Buda dice:


 

Si hay esto, aquello ocurre;

Debido a que esto vino a ser, aquello vino a ser.

Es entonces así: Debido a la ignorancia, ocurre la volición…


 


 

En otras palabras, para que un evento particular o experiencia ocurra, debe haber una causa y la causa misma debe existir. Esta causa también será un efecto de una causa precedente, porque si no es en sí misma un producto, entonces carece del potencial o capacidad de producir algún resultado. Por consiguiente, el Buda dijo que debido a que esta causa surge, el efecto se produce. Y no solo la causa debe tener una causa, la causa debe tan bien correlacionarse con el efecto. No es verdad que cualquier cosa pueda producirlo todo, mas bien solo ciertas causas pueden llevar a ciertos tipos de efectos.


 

Siguiendo esta línea, el Buda dijo que la presencia de la ignorancia fundamental, nos lleva al karma, o acción. Nuestras experiencias indeseables de sufrimiento tales como dolor, miedo, y muerte, son todos básicamente, efectos  producidos por causas correspondientes. De modo que para poner fin a estos sufrimientos tenemos que poner fin a la secuencia relevante de causas y efectos. El Buda explico, como dentro del marco de referencia de los 12 eslabones del origen dependiente, los elementos anteriores en la secuencia causal dan nacimiento a los elementos posteriores. También explico el proceso de reversa de los 12 eslabones de origen dependiente. En otras palabras, al poner fin a un elemento anterior, podemos poner fin a un elemento posterior. De modo que cortando completamente la causa raíz, eliminando nuestra ignorancia fundamental, llegaremos a experimentar finalmente la total liberación del sufrimiento y de sus causas.


 

En los 12 eslabones de origen dependiente, la ignorancia es listada como la primera causa. Esto, yo siento, refleja la verdad básica de que todos instintivamente deseamos felicidad y buscamos evitar el sufrimiento. Nadie necesita enseñarnos este deseo innato. Sin embargo, aunque poseemos esta aspiración natural a buscar felicidad y abandonar el sufrimiento, nos encontramos en cambio sin felicidad duradera y entrampados en el sufrimiento. Esto nos indica que hay algo que esta mal en nuestra forma de ser. Somos ignorantes de los medios para realizar nuestra aspiración básica de ser felices. De modo que la comprensión profunda que logramos por medio de las enseñanzas de los 12 eslabones del origen dependiente, que la ignorancia es la causa de nuestro sufrimiento, es verdaderamente cierta.


 

Hay por supuesto, interpretaciones diferentes entre los pensadores budistas, tales como Asanga y Dharmakirti, acerca de la naturaleza de la ignorancia fundamental. Predominantemente, se piensa que esta ignorancia no es solo un estado pasivo de no saber , sino un estado activo de confusión, lo que significa que pensamos que entendemos cuando en realidad no es así. Esta forma distorsionada de comprender la realidad nos hace experimentar las cosas y los eventos del mundo como si cada uno tuviera una existencia intrínseca e independiente


 


 

Comprensión Profunda


 

El termino ignorancia, en su uso general, se puede referir tanto a estados negativos como a estados neutrales de la mente. Por Ignorancia fundamental, nos referimos sin embargo, a lo que es la causa raíz de nuestra existencia cíclica. Nos estamos refiriendo aquí a un estado mental distorsionado. Debido a que es un estado de distorsión mental, que no permite captar la naturaleza de la realidad, la forma de eliminar esta ignorancia es generar un proceso de darse cuenta respecto a la naturaleza verdadera de la realidad, es decir ver a través del engaño creado por la ignorancia.


 

Tal darse cuenta solo puede ser logrado al experimentar la completa y total  carencia de bases de las perspectivas creadas por este estado distorsionado de la mente. El mero rezar "Que yo me libere de esta ignorancia fundamental", no nos llevará a la meta deseada. Necesitamos cultivar este "darse cuenta".


 

Es solo por medio del generar esta comprensión o darse cuenta, y penetrar la naturaleza de la realidad, que seremos capaces de eliminar esta percepción errónea fundamental.


 

Por medio de este "darse cuenta" que llamaremos "sabiduría", me estoy refiriendo a lo que se conoce en la terminología budista como la comprensión de la vacuidad o la ausencia del yo. Hay diversas interpretaciones de lo que se quiere decir al usar los términos vacuidad o vaciedad,  ausencia de yo, no-ego, no identidad, carencia de ego, no-yo, carencia de sustancia, etc., en las enseñanzas budistas. Sin embargo, aquí estoy usando estos términos para significar la vacuidad de existencia intrínseca. Aferrarse a la noción opuesta, que es que todas las cosas y eventos poseen algún tipo de existencia intrínseca o independiente, es lo que se entiende como "ignorancia fundamental". La profunda comprensión  que nace con la realización de la ausencia o  carencia de tal existencia intrínseca es lo que se llama el "camino verdadero".


 

En el segundo giro de la rueda del Dharma, principalmente en los sutras de la perfección de la sabiduría, el Buda explica que nuestra ignorancia  es la raíz de todas nuestras aflicciones y confusión, nuestros pensamientos negativos y el sufrimiento que causan. El dice que nuestra ignorancia fundamental y las aflicciones que causa, no son la naturaleza esencial de nuestra mente. Estas aflicciones son fundamentalmente distintas al carácter esencial de la mente, que se define como "luminosidad y saber[1]".

La naturaleza esencial de la mente es pura, y la capacidad de percibir las cosas y los eventos es una función natural de la mente. Esta descripción de la pureza natural de la mente y su capacidad para conocer son enfatizadas en los sutras de la perfección de la sabiduría, que presentan la naturaleza esencial de la mente como poseyendo el carácter de la Clara Luz.


 


 

PRACTICANDO LA SABIDURIA


 


 

La Base del Éxito


 

Para un practicante budista el objetivo espiritual final es Nirvana, el estado en que la mente se ha limpiado de todo los estados de agobio y confusión. Esto es posible por medio de un proceso gradual de práctica y requiere tiempo. Si vamos a tener todos los factores vitales necesarios para nuestro viaje espiritual, entonces primeramente, y desde las etapas iniciales de este camino al nirvana o liberación, debemos asegurarnos que nuestra forma de vida, y nuestro estilo son totalmente conducentes a la práctica del dharma.

 En sus "Cuatrocientos Versos acerca del Camino Medio (Chatushatakashastra)", Aryadeva presenta un procedimiento especifico para caminar en el camino a la iluminación. Esto sugiere que es importante seguir el camino en un orden sistemático, comenzando por abstenernos de acciones negativas y mantener una forma de vida éticamente sana. Esto es para asegurar que tendremos el logro de un renacimiento favorable de modo, de poder continuar nuestro camino espiritual en el futuro. Aryadeva dice que la primera fase del camino es evitar los efectos de estados mentales negativos y problemáticos porque ellos se manifiestan en nuestra conducta, esto nos protegemos también de tomar un nacimiento desfavorable en nuestra próxima vida.

En la fase siguiente, el énfasis esta puesto en generar una profunda comprensión acerca de la naturaleza de la ausencia de sustancia o vacuidad.

La fase final del camino es la total eliminación de todas las visiones distorsionadas y la superación de aún los tipos más sutiles de obstrucción al conocimiento.


 

Es en base de la comprensión de las cuatro noble verdades que seremos capaces de desarrollar una real comprensión acerca de la naturaleza de las Tres Joyas del Buda, de Dharma y de la Sangha. A través, de una profunda comprensión de las cuatro nobles verdades, podremos de manera genuina reconocer la posibilidad de lograr el nirvana o

Verdadera liberación. Cuando comprendemos que nuestros estados mentales negativos y aflictivos pueden ser removidos, entonces somos capaces de reconocer la real posibilidad de lograr verdadera liberación, no solo en general, sino que en relación a uno mismo. Entonces sentiremos, como individuos, que esta libertad esta realmente dentro de nosotros y que podemos llegar a ella por medio de nuestra propia realización.

Una vez que logremos esta convicción, entenderemos que podemos también superar los patrones habituales formados por nuestros estados de confusión mental. De esta manera generamos una convicción en la posibilidad de lograr completa iluminación. Y una vez que desarrollemos tal convicción, entonces podremos apreciar el verdadero valor de tomar refugio en el Buda, el Dharma y la Sangha.


 

Nuestra primea expresión de ir por refugio a las tres Joyas, nuestro primer compromiso, es llevar nuestra vida de acuerdo con el karma, con la ley de causa y efecto. Esto significa vivir una vida con disciplina ética, donde nos apartamos de las diez acciones negativas, las tres conductas negativas del cuerpo de matar, robar, y la conducta sexual dañina, las cuatro acciones negativas de la palabra de mentir, sembrar la discordia, usar palabras hirientes, y hablar de las faltas de otros a sus espaldas, y las tres acciones no virtuosas de la mente de la codicia, mala voluntad y el mantener visiones erróneas. El segundo paso es superar el aferramiento a uno mismo, o a la existencia intrínseca. Esta etapa involucra principalmente la práctica de los tres entrenamientos superiores, disciplina ética, meditación y sabiduría. En la tercera fase y final, necesitamos superar no solo nuestras emociones aflictivas y estados negativos de la mente, sino que debemos además superar incluso las predisposiciones y hábitos que han sido formado por estos estados de engaño y confusión.


 

La etapa final, se logra al combinar la profunda comprensión lograda  por medio de la visión profunda de la  vacuidad, la naturaleza ultima de la realidad, con compasión universal. Para que esto ocurra, nuestra realización de la vacuidad debe ser complementada con medios hábiles de logro, incluyendo factores tales como la aspiración altruista de lograr la budeidad para el beneficio de todos los seres, compasión universal y bondad amorosa. Es solo a través de complementar nuestra sabiduría que realiza la vacuidad con estos factores de medios hábiles, que podremos desarrollar de manera real una sabiduría lo suficientemente poderosa como para eliminar todas las predisposiciones y hábitos formados por nuestros estados mentales y emocionales confundidos y engañosos.  Esto nos llevará a la realización del estado final, la budeidad.


 

Cuando nuestra realización de la vacuidad surge en la base de las preliminares completas, se vuelve un antídoto lo suficientemente poderoso como para eliminar todos los obscurecimientos a la completa iluminación. Justo al comienzo del noveno capitulo, Shantideva dice que todos los otros aspectos de la práctica del Dharma han sido enseñados por el Buda con el objetivo de generar sabiduría. Por consiguiente, si tu objetivo es terminar con el sufrimiento, entonces debes desarrollar la sabiduría de la Vacuidad.


 

Meditación

Medite aquí  en  la comprensión de las cuatro nobles verdades como las hemos discutido hasta ahora. En particular, reflexione en como la ignorancia fundamental nos mantiene atrapados en un ciclo de sufrimiento y como la comprensión profunda que viene de ver directamente la verdadera naturaleza de la realidad nos permite erradicar los pensamientos y emociones negativas de nuestra mente. Reflexione en como la comprensión profunda de la vacuidad combinados con los medios hábiles de la compasión y la intención altruista pueden incluso eliminar las predisposiciones sutiles hacia las acciones negativas


 


 


 

Traducido del ingles al español por Lotsawa Urgyen Lekshe Dayang, con la motivación de beneficiar a todos los seres sin excepción. Que el mérito de este trabajo se multiplique y se convierta en causa de que todos los seres sin excepción alcancen rápidamente la completa y total iluminación de un Buda.


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 

[1] Nota del Traductor al español: Esto se refiere a la actividad de conocer, o de saber, que es innata en la mente. Tiene que ver de forma indirecta  con la capacidad de pensar o de tener emociones o de sentir, pero en lugar de ser el pensamiento, la emoción, la sensación en sí, es más bien aquella capacidad de experimentar o conocer lo que sea que se manifieste, que sirve de base para todas las otras funciones o aspectos de la mente, tales como el pensamiento, la emoción. etc. Aquí nos referimos  a puro saber que es anterior a la elaboración o creación conceptual, emocional, percepciones, etc.