INTRODUCCIÓN AL CHÖ
 




por Tai Situ Rinpoche

 




Transcripción
de sus enseñanzas dadas en  Samye-Ling,
1988.

 

El término “Chö” se traduce como
“cortar a través” o simplemente “cortar/separar”.

 

Cuando enseño sobre esta
práctica, me esfuerzo en dar una imagen completa de ella, de manera de no
entregar sólo un aspecto de la práctica total, como si dijera que simplemente
se trata de un tipo especial de meditación y canto que se realiza con un
tambor. Por lo tanto, es necesario adentrarse en el origen de esta particular
enseñanza.

 




Cuando el Vajrayana fue llevado
al Tibet, se introdujo de forma gradual, y continuó mediante ocho linajes mayores
del Vajrayana, de los cuales, el linaje específicamente relacionado con el Chö
es el sexto, de acuerdo a la mayoría de los textos históricos. Este linaje se
denomina Shee Ché (zhi byed), la enseñanza especialmente vinculada con el
principio de pacificar cualquier tipo de negatividad.

 

El linaje Shee Ché abarca no sólo
un aspecto concreto, sino tanto el Sutra como el proceso esencial del Tantra.
En el Sutra, toda práctica está dirigida a desarrollar la conciencia, la
compasión, lo cual pacifica aquellas cosas como la agresión, el apego, etc. El
Tantra, consiste en métodos específicos que son efectivos para transformar la
negatividad en algo positivo, lo que también puede entenderse como pacificar la
negatividad. De este modo, podemos ver que Shee Ché se trata de un título o
designación amplia, general.

 

La fuente principal relacionada
con este linaje es el gran Bodhisattva Dampa Sangyé, o “Padampa”, cuyo nombre
en muchas otras fuentes históricas es Kamalashila, en cierto sentido ambos
están relacionados. Este gran maestro que introdujo esta enseñanza y cuyo
linaje fue continuado en el Tibet, tiene una forma particular de traducir el
título Shee Ché, elaborando su traducción con el título budista de “Dam Cheu
Duk-ngal Shee Ché Chépa” o “El Profundo Dharma Que Calma el Sufrimiento”.

 

Visitó el Tibet unas cinco veces,
cada vez ingresó desde una zona diferente: desde la frontera de
Pakistán/Afganistán, desde Nepal, desde China. Transmitió este linaje a muchos
grandes maestros, habiendo entre ellos 54 maestros iluminados (hombres y
mujeres). Esta enseñanza no fue una cosa inventada por Padampa, sino que esta
enseñanza fue transmitida por Padampa en el Tibet, su fuente original es tanto
el Sutra (el Prajna Paramita) como el Tantra. Cada sutra está interconectado y
de la misma forma, los sutras y los tantras están interconectados. Sin embargo,
estos son sutras y tantras específicos que son considerados como el texto
principal, la enseñanza del Buda, el que se vincula con el Dam Cheu Shee Ché,
parte del cual se conoce actualmente como Chö.

 

En cuanto al Tantra, el “Choo Rim
Chenpo Gyud” o “Tantra del Gran Río del Alfabeto y las Consonantes”, expresa
como la lengua Sánscrita se desarrolla sobre la base de la nada. De ahí que el
sonido que es producido desde la nada es “AH”, y el sonido que es producido por
nada es la fuente de todo sonido, tanto aquello que está vivo como lo que es
inanimado, todo tipo de sonido que producen está basado en el sonido de “AH”. Si
no utilizas el sonido “Ah”, no puedes hacer ningún tipo de sonido. De esta
manera, utilizando esta forma para describir la última nada de todo, la última
nada en el sonido, el lenguaje es su expresión.

 

Todos los otros tantras
vinculados al Mahamudra, particularmente, son descritos como el origen de Shee
Ché. Esto es “Mahamudra Tak (símbolo, signo) Yee Gyud (tantra)” o “Tantra del
Mahamudra Simbólico”. Estos son los principales textos tántricos que sirven de
base al Shee Ché.

 

El Shee Ché en general esta
contenido en las enseñanzas tanto intelectuales como prácticas (en tibetano
“shépa” y “drubpa”). Shépa trata lo intelectual y Drubpa la parte práctica (la
transmisión y las instrucciones para practicar). Sobre esto, existen enseñanzas
secretas, las que sólo se dan cuando hay señales de que la persona está
preparada. Aunque el discípulo trate de engañar al maestro, o el maestro trate
de enseñarle a la fuerza, no dará resultado, porque la persona simplemente no
comprenderá. De modo que es este linaje contiene Shépa, Drubpa e instrucciones
secretas, tal como los demás linajes del Vajrayana.

 

Este linaje en Tibet, cuenta con
muchos grandes maestros, como el Loco Jokro (Jokro era su apellido, su
verdadero nombre era “Loco”). No hay nada espectacular en estar loco, pero creo
que el debió haber estado loco en el sentido correcto, adecuadamente loco.

 

También hubo muchas mujeres que
desarrollaron una gran realización y otras más, a través de las cuales el
linaje Shee Ché fue continuado. Significativamente, el Chö es parte del Shee
Ché. La enseñanza del Chö fue transmitida por Padampa a una de sus principales
discípulas, Machik Labji Drönma (Lab es el nombre del lugar donde nació). La
aparición de Machik fue profetizada tanto en el Sutra como en el Tantra, por
Buda, así como también por Guru Padmasambhava, como la encarnación de Prajna
Paramita, la madre de la vacuidad, y como una encarnación de Tara, la madre de
la compasión.

 

Buda señaló en el sutra “Do Tang
Nyik Jaypa”: “En el futuro, cuando haya una gran necesidad por parte de la
humanidad, aparecerá la emanación de la Madre
del Glorioso” (es decir, toda manifestación
femenina, como Prajna Paramita o Tara, las cuales reciben el nombre de “Madre
del Glorioso”, de modo que la sabiduría da nacimiento a la iluminación y la
compasión da nacimiento a la iluminación).

 

“En el Norte, en un lugar llamado
Lab, una mujer llamada Drönma nacerá y beneficiará a incontables seres a través
de la Visualización
y la Completación

(Sampannakrama y Utpattikrama). Ella rondará por los pueblos y los
cementerios”. Una vez que se vieron todos estos elementos en Machik Labji
Drönma, se la reconoció como la mujer de la profecía.

 

En el tantra “Jampal Tsaway Gyu”
(Jampal = Majushri; Tsaway = Raíz; Gyu = Tantra), Buda profetizó: “Cuando mi
enseñanza se vuelva como la hoja del té, la encarnación de la
Gran
Madre
, cuyo nombre es Labdron, vendrá,
y los resultados de su actividad llegarán muy lejos. Todo aquél que esté
vinculado a su actividad será liberado”.

 

Guru Padmasambhava, en la
profecía llamada “Tenpa Chir Lung” (“La Profecía General
para el Budismo”), la enseñanza dada por Buda, señala: “Aparecerá una
manifestación que cortará a través de todos los aspectos del pensamiento
negativo, que los dejará sin raíz, los cortará tan profundamente que nunca más
volverán a surgir, su nombre es Labji Drönma, que vendrá de un lugar llamado
Zang Ree (Montaña de Cobre, Zang Ree es una zona del Tibet con la cual Machik
estuvo relacionada)”.

 

Después de recibir esta
enseñanza, Machik la transmitió completamente pero en una forma ligeramente
cambiada mediante el desarrollo de las prácticas específicas contenidas en el
Chö, de aquella que había recibido de Dampa Sanjé,. Por ejemplo:

 

         
Práctica de Chöd dirigida hacia uno mismo, para
uno mismo.

         
Práctica de Chöd para curar las enfermedades de
otro (aspecto curativo del Chöd).

         
Práctica de Chöd para purificar el entorno
ambiental, para reducir la negatividad de un lugar determinado.

 

Cuando alguien está poseído o un
lugar está embrujado o maldito. ¿Qué es lo que ocurre realmente allí? Ese tipo
de situación significa que existe una conexión negativa entre la persona que
“embruja” la casa y la casa. Puede ser que algo terrible haya ocurrido ahí,
como cuando una persona es poseída por una fuerza negativa.

 

No todas las personas algo
“locas” están poseídas, de las muchas personas que son muy negativas, unas
pocas de ellas están poseídas, lo que quiere decir que hay una conexión
negativa entre esa persona (que es un ser humano) y otro ser sintiente que no
es humano ni animal, sino alguna especie de espíritu, fantasma, demonio o lo
que sea.

 

Cuando los buenos amigos
desarrollan una conexión entre ellos, se ayudan mutuamente, y si A es más firme
y estable que B, entonces A ayudará a B como amigo. Podríamos decir que ese es
un buen amigo. En el caso de los malos amigos, A es mala persona y fuerte,
mientras que B está bien pero es débil, entonces cuando se hacen amigos, A
cambia la personalidad de B y ambos se vuelven malas personas. De forma
similar, cuando una persona y un espíritu desarrollan algún tipo de relación, ésta
se crea aunque no estén concientes de ello. Puede ser amigable o puede ser
destructiva, cuando ocurre esto último, es decir, cuando el espíritu es
negativo, entonces la persona también se vuelve negativa. Si esa influencia es
muy fuerte, puede que la persona pierda su voluntad por cierto tiempo y se vea
influenciada por aquella relación.

 

Lo mismo ocurre cuando se trata
de un lugar, porque el espíritu que habita nuestra casa por ejemplo, puede ser
fuerte y bueno o puede ser negativo y muy inamistoso hacia los seres humanos.
¿Cómo deshacerse de él cuando se trata de un espíritu negativo? Claramente
existe una forma negativa de hacerlo, que es lo que yo interpreto como
exorcismo, pero en el caso del chöd se trata de una forma pacífica.

 

¿Por qué se forman estos tipos de
vínculos negativos? Esto se debe a alguna especie de sufrimiento existente de
por medio, además de alguna causa y condición negativa. A través de la práctica
específica, ese espíritu negativo se vuelve positivo, ese espíritu que embruja
nuestra casa se vuelve positivo. De manera que cualquiera que sean las causas y
condiciones que hayan provocado la situación (ya sea en la persona o en la
casa) dicha negatividad es curada. Este es el método que utiliza el Chöd para
purificar el vínculo negativo con la persona o el lugar.

 

Estas cosas, que fueron
desarrolladas por Machik, hacen que el linaje de Machik sea algo único, y es la
razón por la cual en la historia del budismo tibetano, se hace tanto énfasis en
la historia de como la enseñanza le fue transmitida por Padampa y otros
maestros, hasta que mediante su propia práctica ella logró obtener realización,
y entonces emergió su linaje propio, que fue el Chö.

 

Ahora podemos entender a grandes
rasgos el origen de la enseñanza, el linaje original que llamamos Linaje Madre Shee
Ché, y luego el linaje que derivó de aquél, el Chö (el cual posee una temática
particular).

 

En la práctica de Shee Ché, la
persona debe ser alguien que haya desarrollado un máximo de presencia plena
(mindfulness) y conciencia despierta (awareness) en sus acciones. Esto es muy
importante. No podemos llegar y decir “Ah, soy un practicante de Chöd”, y como
tenemos el método del Chöd, entonces podemos actuar enajenadamente, como locos,
porque el primer nombre del maestro era “Loco”, y eso nos autoriza a nosotros para
ser locos y actuar como tales: andar trayendo una calavera, soplar una trompeta
de hueso, agarrar un gran damaru y partir a cualquier parte. Eso no es así,
porque debemos desarrollar el sustento, el suelo de la presencia plena y la
conciencia despierta de la acción. Eso es lo primero.

 

Por sobre lo anterior, está la
perfección exterior, y luego la perfección interior, la conciencia despierta y
la presencia plena, la intención sincera. Eso es lo segundo. Cuando se realiza
una acción (externa) perfecta, si eso es posible, eso es la parte exterior.
¿Qué es lo que hay ahí? Lo que se contiene en ese contenedor es la intención, y
eso hace que la perfección de la acción externa sea más válida, más real, en la
medida que haya una intención perfecta.

 

Por sobre lo anterior, en un
nivel tántrico, el practicante de Chö debe reunir en si los samayas tántricos
básicos, todos ellos. De lo contrario, puede ser que tengamos todo, pero si no
hay samaya, si no hay transmisión, no podemos practicar. El Chöd sacado de un
libro no es suficiente, además de que se corre el gran peligro de entender mal
la práctica si no se ha tenido una adecuada transmisión. Una vez que la
tenemos, si nuestras acciones están bien y nuestras intenciones están bien,
entonces lo único que falta es la práctica propiamente tal para poder
progresar. Haciéndolo de esta forma, cualquier cosa que no sepamos manejar bien
no se transforma en una equivocación, sino que se vuelve algo que simplemente
no hemos desarrollado aún. Pero si no lo hacemos de este modo, entonces sí será
una equivocación.

 

Así tenemos:

 

         
El nivel Theravada: disciplina exterior.

         
El nivel Mahayana: disciplina interior.

         
El nivel Tántrico, la transmisión y el samaya.
“Samaya” quiere significar una dedicación real, profunda y total, ese es el
lema de toda la práctica, es aquello que hace que las cosas sucedan, que
funcionen.

 

Hay una serie de cosas que son
necesarias en un practicante de Chö desde el comienzo, pero de acuerdo a los
progresos en la propia práctica, eso se va desarrollando. Me refiero a la
compasión y la vacuidad unificadas. Cuando miramos hacia atrás hasta Machik, la
fuente original, ella es la manifestación de Prajna Paramita (que es la
vacuidad, “Madre de la
Vacuidad
”) y de Tara (la compasión, la “Madre de la Compasión”). Estando
unidas la vacuidad y la compasión, uno puede cortar a través de cualquier cosa,
de lo que sea. Por esto es que para un practicante de Chöd, la clave debe ser
la importancia de la unidad de la vacuidad y la compasión.

 

Ahora bien, cuando hacemos Chö
puede resultar una práctica muy impresionante y puede que nos quedemos en eso: nos
gusta el ritmo de las melodías, hay instrumentos, se permite cierto misterio en
todo aquello, y además es posible hacerlo en la noche y en un cementerio.
Existe la posibilidad de que suceda esto, pero habiendo vacuidad y compasión
unidas, esta práctica es extremadamente efectiva. Mientras que si no hay nada
de esto, puede volverse algo simplemente entretenido y superficial.

 

Incluso puede ser algo
excéntrico. Eso no es bueno, yo considero que eso no es bueno, aunque algunas
personas sí lo consideran bueno.

 

En fin, ¿cómo podemos comprender
la unidad de vacuidad y compasión?

 

“TONG DANG NYINGJÉ
ZUNG-JUK’

 

(Tong es Tongpa, vacuidad;
Nyinjé significa compasión; Zung-Juk significa “juntas”.)

 

Son como dos cuerdas, si las
amarras juntas, se vuelven una sola. La compasión y la vacuidad puestas juntas,
eso es lo central de la práctica del Chö y en realidad lo es de toda práctica,
pero más aún del Chö. Si no tienes TONG DANG NYINGJÉ ZUNG-JUK, o si
incluso tenemos un poco, quizás NYINGJE, tal vez TONGPA.

 

La vacuidad por si sola es un
objeto válido como entendimiento intelectual: “Nada existe”, “Todos los
fenómenos son sólo reflejos de algo más”, todo ello muy cierto, pero si sólo
tenemos eso, nos volveremos una persona muy fuerte, tal vez impecable, pero más
allá de ser impecable, ¿que otra cosa se puede ser? Si sólo conoces la
vacuidad, y estás convencido de ello, y sólo eso, es un entendimiento válido,
pero no es suficiente, es sólo una cara de la moneda, una parte solamente. Sin
las dos manos no se puede aplaudir, sólo vacuidad es como tener una sola mano.

 

NYINGJÉ (compasión), es
buena: sentimos pena por quien no tiene nada que comer; sentimos pena por quien
no entiende lo que nosotros entendemos; sentimos pena por alguien, porque
pesamos que las cosas son simples para nosotros y complicadas para ellos. Pero
si sólo tenemos NYINGJÉ, nuevamente tenemos una sola parte. Puedes convertirte
en una persona agradable primero, luego puedes volverte una persona
agradablemente cargante y finalmente puedes llegar a ser una persona muy
irritante por andar metiéndose en los asuntos personales de todos los demás.

 

Cuando la compasión y la vacuidad
se ponen juntas, se solucionan los puntos de vista estrechos, se vuelve
saludable. Tienes compasión pero al mismo tiempo sabes que todo está vacío.
Sabes que todo está vacío, pero aún así tienes compasión. Este es exactamente
el propósito del Budismo, especialmente del Vajrayana. Antes que cualquier
cosa, la verdad última y la verdad relativa se repiten una y otra vez, hasta
que se graban en tu cráneo. Esta es la razón de por qué la vacuidad y la
compasión van juntas: tu entendimiento de la vacuidad no se volverá puramente
cerebral, filosófico, intelectual; tu compasión no se convertirá en nada más
que una obsesión. A medida que encuentres el equilibrio, tu compasión y tu
entendimiento de la vacuidad se harán más efectivos. No te convertirás en una
persona que no tiene nada más que una gran cabezota y un cuerpo grande, sino
que todo ello será con una gran mente adentro. De esta manera estarás completo.

 

Lo que acabo de señalar es muy
importante en la práctica del Chö. Por ejemplo, si un practicante de Chö quiere
hacer Chö en un lugar más poderoso, que son lugares donde ocurren ciertas cosas,
no va a ser algo fácil, de modo que cuando algo ocurra, si uno tiene compasión,
si uno tiene un entendimiento de la vacuidad, eso bastará para hacerse cargo de
la mayoría de las cosas que podrían sucedernos. Si algo impactante llegara a
sucedernos en un lugar y momento poderosos, el tener esas dos cosas nos
permitirá manejar la situación.

 

Si no tenemos suficiente
compasión o comprensión de la vacuidad, entonces va a ser mejor que hagamos Chö
durante el día. En la tarde, en nuestra casa estará bien, y tendríamos que
hacer la forma de Chöd más simple, no la avanzada, pues puede que no estemos
preparados aún para ella.

 

Hasta el día de hoy, no he escuchado
hablar de ningún practicante de Chö que haya enloquecido o se haya vuelto loco,
pero puedo imaginar lo que podría pasar si una persona hace las cosas mal, en
el lugar equivocado. Algo podría salir mal.

 

Hubo una vez que Padampa Sanjé
estaba llorando mucho. Su discípulo le preguntó: “¿Por qué llora?” – se suponía
que Padampa era una persona que se veía muy poderosa – al verlo llorando, su
discípulo probablemente pensó que algo terrible había pasado. Entonces le dijo
a su discípulo, “Puedo ver que estamos en un tiempo realmente triste. Hay una
señal de que las personas están perdiendo lo más precioso que actualmente
tienen aquí en Tibet: las enseñanzas de Buda”.

 

Al escuchar esto, su discípulo le
preguntó: “¿Qué quiere decir con eso?”

 

Entonces Padampa Sanjé le
explicó: “En estos tiempos, si tú le das a alguien tu corazón, esa persona te
lo robará. Si le das a otro tu cabeza, le quitará tus ojos y te la devolverá
con las cuencas vacías. Las personas se están volviendo cada vez más y más
codiciosas. Se han vuelto tan codiciosos que desean estar bien y saludables,
sin hacer ningún esfuerzo, sin hacer nada. Cada vez se atreven menos a hacer
cosas buenas, y están más inspirados a hacer cosas negativas”.

 

Como dijo Padampa, podemos ver hoy
en día, que se ve bien, que está de moda emborracharse, drogarse, volverse
loco, estúpido, despreocupado, atrevido; y por otro lado, es vergonzoso ser
amable. Veo esto en nuestra sociedad cada vez más y más.

 

“Cuando hay una persona que
miente, todos piensan que está diciendo la verdad; cuando hay alguien que dice
la verdad, todos creen que está mintiendo. Siendo que hay alguien que ha sido
la persona más amable contigo, tú tienes mucho resentimiento hacia ella;
mientras que hacia quien ha sido contigo la persona más descortés y menos
gentil, tienes mucha aceptación. Pero tengo una esperanza, que es como una
estrella en el día: y es que hay unos cuántos que están bendecidos por el
precioso linaje viviente, de manera que estando bendecidos tienen posibilidades
de superar este tipo de cosas. Esta es mi única esperanza, y tú hijo mío, la
razón por la que lloro, es porque quiero que sepas esto y lo propagues, para
que esa pequeña estrella diurna se convierta en el sol del día”.

 

Cuando veo como están las cosas, todo
esto resulta ser muy cierto en la sociedad actual, basta con mirar las vidas de
la mayoría de las personas, para que se haga muy evidente que es vergonzoso ser
gentil y amable, mientras que resulta estar muy bien, casi a la moda, el ser
agresivo o flojo. Es muy probable que nuestro maestro nos esté diciendo muy
seguido esto mismo. La definición de “progreso” viene de este simple proceso:
cualquier limitación, cualquier apego con el que estemos personalmente
involucrados, en cualquier tipo de estado de desarrollo actual, cuando
“cortamos a través”, o simplemente “cortamos” o “separamos”, eso se convierte
en progreso. Mientras no “cortemos a través”, nos mantendremos en el mismo
lugar, no habrá avances. En el concepto y los principios de la práctica del
Chö, este proceso particular es exagerado un poco, mediante el énfasis que se
hace en ello.

 

En el principio del Chö, en su
idea directriz, el término “cortar a través” se aplica básicamente de tres
grandes maneras:

 

1. La primera es externa.

 

Externamente hay ciertas cosas
específicas que nos impiden desarrollarnos. Significa que hay algo que existe
fuera de nosotros que nos hace imposible desarrollarnos, volviéndonos incluso,
más obscurecidos y distorsionados. En este sentido, el Chö es un método que
atraviesa aquello, las conexiones entre tú (que estás siendo afectado) y el
obstáculo externo, cualquiera sea este y que además es una obscuración. El Chö
corta a través de estas dos cosas, y por lo mismo, la conexión existente entre
el obstáculo externo y tú, se elimina.

 

Como es sabido, desde el punto de
vista de la filosofía budista fundamental, no podemos cortar una conexión de
manera agresiva, rechazándola o poniéndole trampas y engañándola. No hay forma
de cortar esa conexión si lo hacemos así, y si llegáramos a hacerlo, pasaría a
transformarse en otra conexión, igualmente negativa. De esta manera, mediante
el método del Chö, aquello que hace que te relaciones con el obstáculo externo,
las causas, circunstancias y condiciones que hacen que te vincules con ese
obstáculo en específico, esas causas y condiciones, son transformadas. Si todo
funciona bien, esto se hará rápidamente, si no, será de una forma más gradual.
Esta es la única forma tangible por la que una conexión negativa ya presente
pueda ser superada, es decir, mediante el trabajo con lo que sea que cree esa
conexión, no rechazándola agresivamente, no por el simple deseo de no quererla,
no por el sólo hecho de olvidarse de ella, sino trabajándola. El método del
Chö, por lo tanto, es un medio hábil para lidiar con todo ello.

 

Esto es lo que se llama “Chö externo”.

 

2. Cuando se trata de una condición interna.

 

Este principio del Chö es mirado
con una visión interior o interna. Cuando una persona tiene obstáculos internos
solamente, por fuera todo parece estar bien, todo se ve ok., pero internamente esa persona se ve enfrentada a obstáculos.
Generalmente se tiene el conocimiento de que todo obstáculo externo está
relacionado con un obstáculo interno, pero existen obstáculos externos más
sutiles que otros, más y menos evidentes, en estos últimos encontramos los
obstáculos internos. Este obstáculo interno, tiene la misma estructura del
obstáculo externo. Cuando se tiene la condición perfecta para superar cualquier
obstáculo, ya que estamos internamente libres de todo obstáculo, no somos la
encarnación de obstáculos, sino la encarnación de la iluminación o la
sabiduría, que es todo el antídoto que se necesita para cualquier obstáculo.
Pero como no reconocemos esto, mientras más obstáculos tengamos, se está
mostrando cuan poco reconocimiento tenemos de ello, cuan poco nos hemos dado
cuenta y cuan poco lo hemos realizado. Esta es la fuente de los obstáculos
internos.

 

Mediante el método del Chö,
trabajamos la conexión que existe entre nosotros que estamos libres de
obstáculos por naturaleza y las existencias de obstáculos debido a que no tenemos
el reconocimiento de que estamos libres de obstáculos. Esta conexión no es un
tercer elemento, son sólo dos cosas, estamos libres de obstáculos, somos la
encarnación de la solución. Si no se reconoce esto, naturalmente con el tiempo,
nos volvemos la personificación de los obstáculos. De modo que es un camino de
dos sentidos: si se tiene el reconocimiento, se termina el obstáculo; si no se
tiene el reconocimiento, el obstáculo va a estar presente. Esto significa que a
través del método del Chö, que se considera como una de las formas más rápidas
de lograr el reconocimiento, hará que se manifieste espontáneamente la esencia
de ese obstáculo en particular, ya que lo habremos reconocido.

 

Esta forma del Chö se denomina
“Chö interno o interior”.

 

3. El aspecto sagrado del Chö.

 

La idea misma de que según una
visión última no tenemos obstáculos, y que según una visión relativa si los
tenemos. Esta dos cosas, la visión última y relativa, con y sin obstáculos, en
si mismo un gran obstáculo que debe ser cortado a través, utilizando el método
del Chö.

Una forma de describir esta
situación es mediante el uso del sonido impactante que uno produce en el Chö,
llamado “Pe”. No significa nada en particular, no es la palabra de ningún
idioma, pero cuando lo dices, cuando lo gritas, el sonido mismo está cortando a
través. Al menos mientras lo dices, tienes que cortar a través de todo, de lo
contrario lo más probable es que no digas “Pe”, y digas algo como “Si” o
“No”.  Así que corta a través del
material crudo, sin refinamiento del momento presente y genera una presencia de
una fracción de segundo acerca de lo que realmente se trata todo, de cómo son
las cosas realmente, y luego, lentamente la realidad entera de la relatividad
regresa y toma el control.

 

Esto es más o menos “el aspecto
sagrado del Chö”.

 

En toda instrucción sobre la
práctica del Chö, se encuentran presentes estos tres aspectos (externo, interno
y sagrado), pero cuando realizamos la práctica, primero nos enfrentamos con el
aspecto externo, luego el interno y después lo sagrado. Esta es la única forma,
porque si queremos llegar a la parte superior de una casa, primero debemos
entrar y luego subir la escalera. Así es como la práctica se desarrolla, pero
cada una de estas cosas son en cierta medida la encarnación de las otras dos, de
forma que siempre van juntas.

 

Ahora que ya conocemos lo básico
de la palabra “Chö” o “cortar a través”, que es usada para este aspecto
particular de la práctica del linaje 
Shee Ché, me gustaría compartir una pequeña secuencia en la práctica del
Chö.

 

Ejemplo de una práctica especifica de Chöd, que contiene cuatro etapas:

 

1. La mente que es el
lienzo, el espacio de la entera existencia
. Lo que se manifiesta en él es
la forma, el sonido y el pensamiento:

 

La forma que físicamente posee diferentes variantes o
configuraciones, colores y texturas;

El sonido, que según el movimiento de esa forma produce sonido;

El pensamiento: cuando una mente específica se relaciona con esa
forma y ese sonido, surge un concepto, y esta es la forma en que todo existe,
en todo momento, aquí y ahora.

 

Veamos como funciona esto mismo
con las personas:

 

Una forma particular, con una
cabeza, dos manos, dos piernas, etc., es llamada “ser humano”. Una planta crece
por aquí y por allá, la unimos con lana de oveja, la usamos sobre nuestra
forma, y a eso le llamamos “ropa”. El chaleco verde, los pantalones café, los
zapatos negros, todas esas cosas son formas. A su vez, tratamos de expresar
cosas, por lo que nuestra forma a través de la cual hacemos gestos y mediante
los cuales nos comunicamos, se desarrolla entre esta forma y aquella.

 

Ahora bien, lo que crea estas
conexiones, lo que causa todo este movimiento es el pensamiento. De este modo, pienso
que una forma con una mente me pide hablar del Chö, y luego yo miro a este
sujeto con mis pensamientos relacionados con muchas formas que son los libros,
en blanco y negro, y además estoy recogiendo y recordando un montón de sonidos
que se produjeron hace mucho tiempo. Y el hecho de que algunos de estos
“hacedores de ruido”, están vivos y otros ya no lo están, acude a mis
pensamientos. Percibo que hay muchas formas que pueden hacer muchos sonidos y
las cuales además se vinculan con pensamientos que están reunidas aquí, y luego
vengo yo, me siento aquí, mi forma, todos ustedes, sus formas, y entonces hago
este sonido a través de mi pensamiento, por medio de mi forma, para comunicarme
con ustedes.

 

Esto es básicamente como las
cosas toman lugar en la mente. En este sentido, el significado de este primer
punto, podemos relacionarlo con el concepto de mandala, que quiere decir “centro
y entorno/periferia/alrededor”. Cada centro tiene un entorno que lo rodea, y
cada entorno tiene un centro. De modo que toda cosa en el universo es un
mandala de la mente. La forma, el sonido, el pensamiento, todos son mandalas de
la mente. La mente es el centro y el pensamiento, el sonido, la forma, son el
entorno que rodea a la mente.

 

2. Debido al poder de la
transmisión del chö
, uno debería ser capaz de transformar este mandala de
la mente de lo peor a lo mejor, de lo negativo a lo positivo, de lo insano a lo
saludable, de lo relativo a lo último. Gracias al poder de la bendición de la
transmisión del linaje del Chö, mediante este método, uno puede transformarse.
¿Cómo es que esta transformación ocurre? No se trata de cosas negativas que
suceden dentro y cosas positivas que vienen desde afuera, sino de cosas
negativas que en cierta forma se manifiestan en formas positivas. La esencia de
lo negativo es positivo; la esencia de todo lo insano/enfermizo es lo
sano/saludable. La esencia de lo relativo es lo último, por lo que no es que se
reciba lo relativo y que lo último no venga de afuera, sino que lo relativo se manifiesta
como lo último, siendo lo último con el centro hacia fuera. Esta es una de las
formas con las que se puede expresar el método del Chö.

 

3. Un método particular:
al comienzo se dijo que la forma (nuestro cuerpo), el sonido (la expresión) y
el pensamiento, están todos relacionados con la mente. Pensamiento y mente son
cosas diferentes, existe una diferencia sutil, pero la hay: esto es como el
océano y las olas. El océano es la mente, y las olas son el pensamiento. El
océano entero no es sólo olas, pero las olas son parte del océano, como los
pensamientos lo son de la mente. Este tercer punto se refiere al cuerpo, al
habla o expresión y al pensamiento. Cómo colocas tu cuerpo, como lo posicionas,
esto es como sentarse derecho y situar correctamente el cuerpo físico.

 

Eso es el cuerpo.

 

Ahora, en relación al habla: cómo
respiras, y qué es lo que dices; lo que cambias y lo que no cambias; cuando
cantas y cuando no cantas; y, específicamente en el Chö, qué tan fuerte será tu
“Pé” con la mente.

 

Un practicante de Chö, debe primeramente
tener presente la secuencia de meditación más fundamental, más básica. Aunque
uno pueda pensar que en el Chö se deben hacen muy pocas visualizaciones, por la
idea que se tiene de que se trata de “cortar a través”, la verdad es que es
todo lo contrario, ya que el Chöd contiene muchas visualizaciones. Una gran
parte de estas visualizaciones tienen que ver con hacer cosas con nuestro
propio cuerpo, como cortar nuestro cuerpo sobre el suelo y ofrecerlo a todos
aquellos con los que compartimos conexiones kármicas negativas para
alimentarlos con nuestra carne y nuestra sangre, a fin de poder pagar todo tipo
de deudas que tengamos con aquellos seres.

Por ejemplo, si sucede que se
tiene un enemigo ¿Qué intentará hacer él? El intentará hacernos sufrir, y si
resulta que él es muy malo, querrá herirnos. Después de habenos matado, podrá
decir: “Ahora que he golpeado a mi enemigo, ya no tengo enemigos”, lo cual en
realidad no es cierto, pero así es como pensaría. No existe nada más valioso
que tu propia existencia en cuanto a forma, sonido y pensamientos, y con los
cuáles puedes trabajar en relación a cualquier tipo de conexiones negativas.
Entonces, con tu propia carne y tu propia sangre, alimentas a todas esas
energías negativas, a las cuales les debes algo kármicamente hablando. En este
sentido, no hace falta decir que se trata de un método bastante extremo y
atemorizante para alguien que no lo entiende, pero cuando uno ha recibido la
transmisión y lo entiende, uno puedo trabajar con ello. Se trata de un método
muy efectivo durante todo el proceso de su desarrollo.

 

4. Los
Métodos:

 

1. El suelo (sustento), la preparación, el entendimiento.

2. La transmisión, las bendiciones.

3. El cuerpo, el habla y la mente (o pensamiento). El trabajo con la
materia cruda.

 

Todos estos métodos, todo el
valor que tienen sólo es efectivo como una verdad relativa, un practicante de
Chö, manteniendo el principio básico del Chö, no se aferrará a ninguno de los
métodos del Chö como una verdad última. Todo el método en si, es una verdad
relativa, por ello es que un practicante de Chö es capaz de cortar a través de
sus creencias y del método mismo. La misma práctica del Chöd no debería
convertirse en un obstáculo (en relación a las distinciones dualistas), pues el
practicante de Chö tiene que ser capaz de cortar a través de todo, incluso del
mismo Chö. En uno de los poemas de Tilopa o Naropa, se dice: “El agua puede
lavar las manchas, pero el agua no puede lavar el agua misma”.  Pero en el caso del Chö, el Chö puede cortar a
través de todos los obstáculos, incluso a través del mismo Chö.

 

Existe otra forma, más
relacionada con la práctica del Chöd, y que es un aspecto muy sagrado dentro
del linaje del Chö, además de haber sido el método – históricamente –
transmitido por Machik a su hijo.

 

Ella le dijo: “Estas son las cuatro mejores cosas:
discutimos sobre la mejor protección ¿Cuál es la mejor protección? ¿Cuál es el
mejor método? Discutimos sobre las acumulaciones y el mérito ¿Cuál es el mejor
mérito? ¿Cuál es el mejor lugar? ¿Cuál es la mejor visión?”

 

Después le dijo: “No tener ningún apego a tu propio cuerpo y
sus placeres, esa es la mejor protección ¿por qué? Tú, hijo mío, no tienes nada
que proteger. Todo el mundo está ocupado tratando de proteger su posición, su
bienestar, sus placeres. Pero cuando no tienes ningún apego a estas cosas,
entonces no hay nada que proteger”
.

 

Entonces, dijo ella: “¿Cuál es la mejor acumulación?”

 

Cuando uno supera su apego por
cualquier cosa que sea material, esa es la mejor acumulación, porque
generalmente nuestra acumulación es dar $1.000 al pobre, $1.000 a los maestros,
$1.000 al templo. Quemamos $1.000 en el uso de una lámpara, ponemos $1.000 en
la caja de las donaciones. La acumulación de mérito consiste en usar nuestro
bienestar para hacer algo. Pero mucho más que esto es cuando no estamos apegados
o aferrados a la acumulación material, cuando hemos superado esto, entonces
todo, cada cosa, se vuelve una acumulación de mérito. Si puedes utilizar
cualquier cosa que tengas sólo para ti, sin ningún tipo de apego o
aferramiento, si eso es posible, en ese caso, aunque no le des ni un sólo peso
a nadie, eso es acumulación de mérito.

 

La respuesta de Machik fue: “La mejor acumulación de mérito es cortar
a través del apego, el aferramiento y la posesión material”.
Esta es la
forma más efectiva de actuar.

 

Machik le dijo después: “¿Cuál es el mejor lugar? Si no me aferro a
ningún lugar, ese es el mejor lugar”.

 

Cualquier lugar está bien, si no
tienes apego a ningún lugar, la geomancia no es necesaria. Cualquier lugar es
el mejor lugar si no tienes apego por él. Esta es la razón por la cual Milarepa,
escogió el lugar más inhabitable e inhóspito, como las cuevas en la montaña
nevada, donde no puedes hacer crecer flores, o algún jardín, ni puedes criar
gallinas. Buscó un lugar que fuera totalmente inservible, y escogió ese para
meditar. Pienso que hizo esto para no permitirse apegarse a aquél lugar, además
de muchas otras razones claro.

 

Machik enseñó a su hijo la cuarta
de las cuatro mejores cosas, la visión: “La
mejor visión es cuando no estás apegado a tu visión”.

 

Cuando superas el apego y el
aferramiento a una visión particular, entonces esa es la mejor visión. Esto es
algo muy importante en la enseñanza del Chö y para el practicante.

 

Existen ciertos riesgos con esto
que acabo de compartir con ustedes. Esto puede ser de utilidad ahora, pero se
corren riesgos si uno subestima o sobreestima estos esfuerzos ¿Cómo puede ser
esto posible? Si bien puedo explicarlo con las otras cosas, resultará más claro
hacerlo con la visión. Es cierto que no debemos apegarnos o aferrarnos a nuestra
visión, pero por ahora, esto debería permanecer en el trasfondo y ese
entendimiento debería ser aplicado cuando nos apegamos demasiado a nuestra
visión. Sin embargo, debemos tener algún tipo de visión, y algún principio, de
lo contrario, para la mayoría de nosotros, si no tenemos un principio, nos
perdemos. Si no tenemos una visión, nos perdemos. Aunque la visión que tengamos
no sea la mejor visión, pues la mejor visión es la no-visión, aún así, tenemos
que tener alguna visión de la cual sujetarnos, mediante la cual podamos llegar
a ese estado de entendimiento “más allá de la visión”. Por esto es que no nos
lo debemos tomar literalmente por ahora ni dejarnos llevar demasiado por este
excelente conjunto de consejos. Estos son consejos desde el punto de vista de
lo último, mientras que nosotros estamos lidiando todavía a un nivel relativo,
de manera que es muy importante ver el valor de todo esto, entenderlo e
inspirarse en ello, y al mismo tiempo tener un principio válido sobre el cual
apoyarse temporalmente.

 

Todo esto tiene que ser
practicado de acuerdo a quiénes somos, dónde estamos (en un sentido relativo),
y al mismo tiempo, sabiendo qué somos y cómo son las cosas en un sentido
último. Por lo que no hay que confundirse con estos dos aspectos.


Este es uno de los métodos específicos del Chö, que fue transmitido por Machik
a su hijo, ahora bien, existe un método particular de Chö que es muy sencillo y
que yo encuentro muy efectivo, aunque debo decir que no soy un experto en Chö.
Por lo que me gustaría compartir este principio básico con ustedes. No
significa que les daré la instrucción, por lo que no pueden ir y hacer lo que
les hablaré, sino que les daré un concepto de la práctica, de forma que al
menos podrán tener algún tipo de entendimiento de ella.

 

Esta práctica se denomina
“Abriendo la Puerta
del Espacio”. Su significado o sentido es comúnmente entendido de manera muy
limitada y estrecha, en relación a nuestras habilidades tanto físicas como
mentales. Mediante este método se abre aquella puerta, de modo que de lo
limitado surja lo ilimitado. Es como alguien que estuviese en una celda por
muchos años, y de pronto, repentinamente se abre una puerta y él puede caminar
a través de ella, saliendo de la celda hacia el exterior, donde existe mucho
espacio.

 

Esto se realiza a través de un
método específico de Chö que utiliza sonido, visualización y posturas físicas.
Se desarrolla mediante una fuerte concentración en el centro del cuerpo, el
cual es muy importante. Si alguien me corta mi mano derecho, yo seguiría con
vida, pero si alguien me cortara por el centro, estaría acabado. La parte
central del cuerpo es como el tronco de un árbol, y es el centro de la energía
en el cual la mente funciona de manera muy sólida desde el tiempo que fuimos
concebidos, después de 16 o 29 días hasta el momento de nuestra muerte. De
manera que desde que somos concebidos hasta nuestra muerte, funcionamos desde
el centro.

 

Para desarrollar el canal
central, existen muchos métodos, algunos de los cuales  se enseñan en el Chö. En este método, la
energía total que es la manifestación de la mente es llevada a la parte baja
del centro, y a través de los métodos de canto, postura física y formas
particulares de respiración del Chö, se va liberando gradualmente por los
distintos puntos como el ombligo, el corazón, la garganta, la coronilla, puntos
que llamamos chakras (que se refiere a los ejes o lugares principales o
centrales del cuerpo) y que están todos en el centro del cuerpo. Pasa a través
de cada uno de los puntos centrales y sale finalmente por la coronilla, el
lugar más alto, donde la Reina
lleva su corona. Esta es la parte más importante y sagrada del cuerpo, por la
cual la mente es liberada en el cielo y se funde en el espacio. Este es el
ejemplo de un método de Chö específico, pero que para ser practicado es
necesario haber recibido la transmisión y las instrucciones.

 

Estos aspectos concretos que he
descrito, están más bien relacionados con el desarrollo interno, pero existen
muchos otros para propósitos específicos como beneficiar a otros, más dirigidos
a realizar algo externo que solamente desarrollar algo internamente. Este es un
ejemplo de los tantos métodos que existen y que puede llamarse “Ofrecimiento y
Generosidad”, muy vinculado con la devoción y la compasión.

 

Existen muy pocas cosas que una
persona necesita desarrollar, o que necesita realizar en verdad. Cuando se
tiene una idea ambiciosa, mucha gente se deja llevar por esa idea y al final no
logra concretar nada, logrando solamente meterse en muchos problemas. En cambio,
otras personas pueden hacer de su ambición algo real. Evidentemente, hay muchos
tipos de karma y muchas cosas relacionadas con ellos, pero hablando
técnicamente se trata de un principio con tres aspectos diferentes: devoción u
ofrecimiento (hacia los que tienen más devoción y compasión que uno), compasión
y generosidad (hacia los que tienen menos compasión y menos generosidad que
uno). Cuando deseas hacer algo, lo primero que tienes que saber es qué es lo
que realmente quieres hacer, quién eres y qué es lo que puedes hacer. Cuando
tienes estas tres cosas, entonces sabes exactamente qué es lo que quieres
hacer, quién eres y qué puedes hacer. Trabaja con estos tres aspectos y lograrás
que las cosas se hagan, que las cosas ocurran. De lo contrario, no sabrás  exactamente qué es lo que quieres, o quién
eres y qué es lo que puedes hacer, y entonces, en medio de tanta confusión, si
además tienes un ego muy grande, creerás que puedes hacer algo, pero ni
siquiera sabrás qué cosa.

 

Lo mismo pasa en la práctica ¿Cómo
tener compasión? ¿Hacia quién? ¿Cómo tener devoción y hacia quién? Esto es muy
sencillo, se debe tener devoción hacia aquellos que tienen más devoción y más
compasión que nosotros. Mientras que se debe tener compasión hacia aquellos que
tienen menos compasión y devoción que nosotros. Eso es todo.

 

En este método de Chö, la
devoción y la compasión se relacionan con todos los seres sintientes y todos
los seres iluminados que están más allá de los seres sintientes comunes, que en
una época fueron seres sintientes comunes, pero que dejaron de serlo y ahora
están iluminados. Estos se clasifican en 4 categorías:

 

  1. Objeto de devoción y ofrecimiento;
  2. Objeto de respeto y ofrecimiento;
  3. Objeto de compasión y generosidad;
  4. Objeto de conexiones kármicas negativas y
    generosidad.

 

Otro término que se utiliza en el
Chö para esto, es el de los 4 invitados. La idea es la de estar ofreciendo un
festín o banquete, teniendo 4 categorías de invitados. El cuarto objeto, en un
sentido general es un objeto de compasión, pero al mismo tiempo en un sentido
específico, se refiere a aquellos a quienes se les debe algo o aquellos que nos
deben algo a nosotros, es decir, seres cono los que tenemos fuertes conexiones
kármicas

 

¿Qué son las conexiones kármicas
para el Budismo? Todos y cada uno de los seres sintientes ha sido nuestra
madre, nuestro padre, y todo lo demás, hace algún tiempo atrás, ¿pero quién ha
sido recientemente tu padre, madre, amigo o cualquier cosa que haya guardado
alguna relación contigo? “Recientemente” no quiere decir dos años atrás, sino
que se trata de quienes han sido cercanos a nosotros en nuestras 100 vidas
pasadas. De modo que las conexiones kármicas con ellos son más recientes que
con otros, y entre estas conexiones kármicas recientes, podemos encontrar
algunas formas de karma negativo. Por ejemplo, si yo maté a alguien, si yo nací
como araña y otro como mosca, y yo me lo comí vivo a pesar de que gritaba para
que lo dejara ir. Esa es una conexión kármica bastante negativa, y es este tipo
de conexión kármica reciente la que se conoce como deuda kármica negativa, como
si nos debiéramos algo mutuamente.

 

Este es el cuarto objeto.

 

En el Chö, generalmente se ofrece un festín o banquete muy limitado,
debido a que los practicantes de Chö no pueden costear muchas cosas materiales,
y es por esto que se utilizan banquetes simbólicos muy significativos. Se
asemeja mucho a las ceremonias católicas, donde tienen muy poco pan para comer
y muy poco vino para beber.  En este
sentido hablamos en el Chö de un banquete visualizado. En el texto se señalan
toda una serie de ofrendas, básicamente de tres tipos: vegetarianas,
no-vegetarianas, y de bienes materiales. Las ofrendas vegetarianas son para
todos los seres, incluyendo monos y conejos, mientras que las no-vegetarianas incluyen
todo tipo de seres sintientes como tigres y leopardos, y ambos tipos de
ofrendas se hacen para todos los seres sintientes, incluyendo osos, que a veces
comen carne y a veces comen vegetales. Los bienes son para todos los seres
sintientes materialistas.

 

Estas ofrendas son tanto imaginarias como físicas, no las visualizamos
simplemente ni las damos neuróticamente. Ellas están bendecidas por un ritual
físico específico, que incluye cantos y pensamientos poderosos que son
reforzados por el linaje de transmisión. De esta manera, cualquier cosa que
visualices, estando bendecida, se vuelve algo poderoso, no sólo un trozo de
pan, no sólo la imaginación de joyas, ropas, etc. Cuando ya se ha reunido todo
esto, entonces invocamos a los invitados, siguiendo la secuencia: primero
invocamos los objetos de devoción: Buda, Dharma, Sangha, Guru, Deidad,
Protector.

 

Después de eso, invocamos los objetos de respeto: los dioses del
universo, los dioses de las montañas, de los ríos y océanos, los dioses de los
hombres, de las mujeres, de los niños, de la educación.

 

Cada persona tiene su propio espíritu que la acompaña, los que llamamos
“dioses de los hombros” (“shoulder gods” o dioses guardianes o guardaespaldas).
Se encuentran sobre nuestro hombro derecho, y cuando cuidamos bien de él, todo
sale bien, si no lo cuidamos se va, se aleja. Cuando el espíritu se ha ido, la
persona decae. Muchas cosas desafortunadas ocurren a las personas que no cuidan
bien de estos espíritus. No se trata de un castigo, sino más bien es como para
un pez cuando no hay agua, si sucede eso el pez no puede vivir. Sin este
espíritu, la persona se vuelve un ser sintiente sin aquella fuerza divina
extra. Sin embargo, estos espíritus no pueden darnos más allá de lo que ellos
tienen, no pueden darnos la iluminación, pueden darnos protección, pueden
hacernos saludables o ayudarnos de muchas formas, pero no pueden darnos la
iluminación, por esto es que se trata de objetos de respeto y no de devoción.

 

Luego vienen todos los seres sintientes, objetos de compasión, y esto se
debe a que, todos ellos poseen una naturaleza perfecta, pero como no la
reconocen, están sufriendo en el samsara. No importa quienes sean o en qué
condiciones se encuentren, ellos padecen muchos sufrimientos. Por esto es que se
tiene compasión por ellos.

 

Después están los seres con quienes estamos conectados kármicamente cada
uno de nosotros en nuestras vidas pasadas recientes, incluyendo esta. Se trata
de conexiones kármicas negativas, en las que nosotros les debemos algo o ellos
nos deben algo a nosotros, por esta razón, se tiene compasión por ellos.

 

Por lo tanto, a estos objetos de devoción, respeto, compasión, y
aquellos seres sintientes con los que tenemos conexiones kármicas, a todos
ellos, les hacemos ofrendas. Cualquier cosa que necesite ser satisfecha,
nosotros la satisfacemos. Si existe algún ser que tiene una conexión kármica
con nosotros 100% negativa, entonces respondemos a eso con 100% de positividad,
lo que produce como resultado, que aquella conexión negativa sea invalidada por
la positividad que hemos puesto entre nosotros y él.

 

Podría decirse que esta secuencia y estructura es prácticamente la
estructura de cualquier método de Chö para curar a alguien que se encuentra
física o mentalmente enfermo, para sanar/limpiar un lugar que esté bajo
influencias negativas, y para curar a alguien que esté poseído por un espíritu
maligno o algo por el estilo. Todas estás prácticas siguen un principio muy
parecido.

 

Estos son algunos de los aspectos particulares de las prácticas relativas
al Chö, que creo que pueden ser beneficiosas para todos.

 

 

Nota: Texto traducido por Yeshe Jungne del sitio:

 

 http://quietmountain.org/links/teachings/cho.htm

 

“Para beneficio de todos los seres”.