Por el Ven. Yongue Khachab Rinpoche
Cuando hablamos de la enseñanza de Buda, usamos la palabra sánscrita Dharma, y generalmente cuando hablamos de dharma y como aplicar esta en enseñanza en nuestra vida cotidiana, hablamos en términos de que el dharma nos enseña alcanzar felicidad sustentable y abandonar el sufrimiento de modo permanente.
Este es el sentido que debe tener el escuchar o practicar el dharma, ya que normalmente las prácticas budistas tienen esta idea detrás. De otra forma no tiene sentido hablar acerca del Dharma, como si fuera algo meramente teórico o como una idea filosófica abstracta.
Si pensamos por ejemplo, en el medio ambiente de nuestro planeta tierra, y tenemos la intención de que siga siendo un ambiente saludable para todos, tenemos comprender que los mas importante para los seres que lo habitan, es en el estado mental de esos mismos seres, y más específicamente el estado mental de los seres humanos.
El único medio efectivo para lograr felicidad y eliminar el sufrimiento es la práctica de un Dharma o de una enseñanza que sea autentica. Una enseñanza autentica es aquella que se centra en eliminar de raíz las causas del sufrimiento y en plantar la semillas de la felicidad verdadera.
Por eso, cuando hablamos de eliminar el sufrimiento y obtener felicidad, no hablamos simplemente de hacer uso y abuso del mundo y de los seres que lo habitan con la pretensión de que debido a que lo hacemos para ser felices y para no sufrir, esta bien y simplemente hacer lo que nos parece en un momento dado, sin mayores consideraciones. En vez de eso, debemos analizar las cosas usando la capacidad de nuestra mente, hasta llegar a comprender verdaderamente cual es la base que permite que el sufrimiento o los problemas existan y cual es la base que permite que exista la felicidad o los estados de alegría y gozo.
El mirar con una mirada penetrante, profunda y cuidadosa estos problemas es lo que se podría decir constituye la responsabilidad principal de los seres humanos.
No debemos pensar de modo limitado cuando hablamos de ser felices y no sufrir, porque esto incluye muchos aspectos y en particular mantener nuestro entusiasmo y energía mental positiva. Si nos damos cuenta que todos nosotros sin excepción, tenemos los mismos derechos y las mismas capacidades para alcanzar verdadera felicidad libre de sufrimiento, entonces seremos capaces de desarrollar un entusiasmo genuino, y un estado mental positivo que nos permitirá dedicarnos a esta tarea apropiadamente.
Teniendo en cuenta lo anterior, cuando hablamos de la enseñanza de Buda, no estamos diciendo que haya que seguir una fe o una creencia, un dogma o incluso una opinión personal particular, sin embargo, existe una tradición budista de enseñanzas tanto orales como escritas que es muy antigua, y relevante, y que podemos usar siempre de una manera reflexiva, y no como un dogma o una verdad ultima, pues el tema principal de esta tradición y todos los textos que se han escrito, es simplemente la mente y como transformarla, para lograr verdadera felicidad libre de sufrimiento.
Por ejemplo de una manera muy básica, podemos analizar y observar lo que ocurre cuando asistimos a un evento de enseñanzas o simplemente las leemos de un libro, analizando y pensando en cuales son las causas y condiciones que se han dado para que esto ocurra. Así tenemos por ejemplo los lamas que han realizado los preparativos para la enseñanza, al Lama quien realiza el evento, al traductor que también debe participar, etc., y también las muchas personas que fueron capaces de llegar al evento o tomar contacto con la enseñanza y las otras personas que no pudieron hacerlo. ¿Como confrontamos esas dos diferencias, entre aquellos quienes se las arreglaron para participar y quienes no pudieron? Por un lado podemos decir que hay causas y condiciones que distinguen a quienes lo lograron de quienes no pudieron lograrlo, y esas causas y condiciones de las que estamos hablando son esencialmente el merito o la energía mental positiva necesarias. Este es un tipo de investigación analítica sencilla que podemos hacer. Podemos decir entonces, que una de las condiciones para tener esta publicación en las manos y estar leyendo estas líneas ahora requiere de un tipo de energía mental positiva a la que llamamos mérito.
Este es un extracto de la charla completa. El documento original puede ser accesado haciendo click aquí