Estas aquí
Mahayana 

“No quiero; no lo necesito” (Dzigar Kongtrül)

DzKR“I don’t want it; I don’t need it” Traducción de “Seed of Contentment”, capítulo 4 (Invisibles Strings. A Case against Attachment) of Lights Comes Through. Buddhist Teachings on Awakening to Our natural Intelligence por Dzigar Kongtrül (Shambhala Publications, Inc., 2008)

Hay una historia de un mendigo indigente que tuvo una experiencia de libertad de su propia desesperación. El vivió en India en el tiempo del Buddha. El Buddha lo vio en la calle y pudo ver que él había renacido en un estado privado de pobreza quinientas veces. El Buddha le dijo a este hombre que le daría un bolso de oro si es que él podía decir: “No quiero; no lo necesito” tres veces. El mendigo -tan desprovisto de mérito- tuvo mucha dificultad en forzar la salida de las palabras. Pero con el aliento del asistente de Buddha, Ananda, él finalmente se ahogó en las palabras, “No lo quiero; no lo necesito”. Aquello fue insoportablemente difícil. Pero él recibió el bolso con oro. Esta fue la bondadosa treta del Buddha para ayudar al mendigo a cultivar una semilla de satisfacción y optimismo [positivity] en su propia mente.

Yo siempre he encontrado esta historia particularmente conmovedora. Así que un año en el que fui a India a hacer ofrendas, decidí intentarlo yo mismo. Yo tenía un bolso con monedas y me encontré con un mendigo en Bodh Gaya, tal cual como el de la historia. Le dije que le daría el bolso con monedas solo sí el podía decir, “No lo quiero; no lo necesito”, tres veces. Fue doloroso verlo en conflicto e incapacitado para responder. Pensé que él perdería por completo aquella oportunidad. Después de un rato, algunos niños indios se juntaron alrededor y los tenderos salieron de sus tiendas. Yo conocía a muchos de ellos, así que confiaron en mí y comenzaron a alentarlo. Pronto todos vitoreaban juntos, “¡Solo dilo! ¡Dilo!” La gente que caminaba por ahí se iba uniendo.

Finalmente, en un momento lo hizo. Y cada vez que repetía las palabras, yo podía literalmente ver toda su presencia y actitud cambiar de un estado de empobrecimiento a un estado de reconocimiento -un reconocimiento de una fuerza y riqueza interna, o mérito, que parecía emerger de lo más hondo. Finalmente, aceptó las monedas de una manera noble y dignificada.

Related posts